Definición, tipos y pasos para declararlo: aquí tienes lo esencial sobre los siniestros de tu seguro de hogar.
Cuando sufrimos un siniestro, es normal quedarse paralizado: ¿lo cubrirá el seguro?, ¿qué tengo que hacer ahora?, ¿a quién llamo? Por eso es importante leer bien las coberturas y condiciones de tu póliza al contratarla.
Si se ha producido algún daño en tu hogar, has sufrido lo que en seguros se llama un siniestro: un acontecimiento previsto en tu contrato de seguro que puede causar daños a la persona asegurada o a sus bienes.
Depende del tipo de seguro y de las condiciones de la póliza. Algunos ejemplos:
Por ley, tienes 7 días desde que ocurre el siniestro para avisar a tu seguro de hogar. Es decir, para dar un parte: comunicar a tu aseguradora qué bienes asegurados han sufrido un daño.

Mientras tanto, ten en cuenta estos consejos:
Si tienes un seguro de hogar Lovys, ten a mano tu número de cliente y tu número de póliza. Después, cuéntanos lo ocurrido lo antes posible.
Escríbenos a siniestros@lovys.com e incluye esta información:
Cuando hayas dado el parte con todos los detalles, la aseguradora puede enviar a tu casa a un perito, que valorará los daños. Si hace falta un reparador, el perito lo comunicará a la compañía y te enviarán a uno para arreglar los daños.
En este punto, comprueba que los daños están cubiertos por tu póliza. Lee bien sus condiciones generales y particulares para saber qué cubre y qué no: así no te llevarás sorpresas y sabrás exactamente qué puedes reclamar.
No. La compañía de seguros no está obligada a enviar un perito. Normalmente solo lo hace cuando el importe es elevado o cuando las partes no se ponen de acuerdo sobre la cantidad de la indemnización.
Tampoco se enviará un perito si el daño no está cubierto por la póliza contratada.
Intentar engañar a tu aseguradora no es buena idea: puede tener consecuencias legales importantes, además de la rescisión automática del contrato. Se puede llegar a hablar de un delito de estafa, castigado con penas de cárcel y multas elevadas.
Además, tras la rescisión podrías acabar en una especie de «lista negra» compartida entre aseguradoras, lo que haría muy difícil (y caro) encontrar otra compañía que te asegure.
Si al final del proceso no estás de acuerdo con la resolución de tu siniestro o con la compensación, puedes acudir al Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Antes, tienes que haber presentado una queja a tu aseguradora y que la haya rechazado o no te haya respondido en un mes.
Por ley, las compañías suelen tener un plazo de 40 días para pagar la indemnización mínima prevista para la cobertura contratada (y abonar el resto más tarde). Si una valoración posterior da lugar a una indemnización más alta, la aseguradora deberá pagarla. Si se opone a la reparación o a la indemnización, tiene 7 días para comunicártelo por escrito, explicando el motivo y adjuntando el informe pericial.
A partir de esa comunicación, tienes 8 días para pedir un nuevo informe a otro perito.
¿Y si tras esta segunda valoración seguís sin poneros de acuerdo? Se puede recurrir a un tercer perito, cuyo dictamen será vinculante para las dos partes. Solo se podrá impugnar por la vía judicial.
Alrededor de un mes, aunque depende de muchos factores relacionados con cada siniestro. Cuando recibimos toda la documentación necesaria, y si es correcta, te damos una resolución en las siguientes 72 horas. Una vez aceptada, ingresamos el importe en tu cuenta bancaria. Puede tardar hasta 23 días desde la apertura del siniestro en aparecer en tu cuenta.

Tras un siniestro en casa, puedes elegir entre dejar las reparaciones en manos de los profesionales de tu aseguradora o recibir una compensación económica y encargarte tú de organizar el arreglo.
Si se encarga tu aseguradora, te olvidas de los trámites y tienes la garantía contractual de que todo quedará como antes del siniestro. Si lo gestionas tú, tendrás que pedir permisos, elegir proveedores y supervisar los trabajos. Las dos opciones pueden ser buenas: elige la que mejor encaje contigo en ese momento.
Si has comprobado que tu póliza cubre los daños y crees que mereces una indemnización mayor, reúne pruebas que respalden tu reclamación: sin ellas será muy difícil convencer a tu compañía.
Con las pruebas reunidas, contacta con tu compañía y explica de forma clara y concisa por qué crees que te corresponde una indemnización mayor. Lo habitual es que te pidan esperar unos días o semanas para responder. Si la respuesta se retrasa, sé persistente y haz seguimiento.
El Comisionado para la Defensa del Asegurado puede ayudarte si te cuesta obtener respuesta de tu aseguradora. Y si has agotado todas las vías y sigues sin estar satisfecho/a, valora consultar con un abogado.
En Lovys puedes escribirnos para cualquier pregunta o duda por el chat de nuestra web o por email a support@lovys.com.


